Por AENOR
La seguridad y la salud de los trabajadores no dependen únicamente de evitar accidentes físicos: también influyen factores psicológicos y sociales como la carga de trabajo, el estrés o la calidad de las relaciones laborales. Es por eso que AENOR ha puesto en marcha un nuevo esquema de certificación sustentado en la Norma UNE-ISO 45003 sobre Gestión de la seguridad y salud en el trabajo. Este estándar, centrado en la seguridad y salud psicológicas en el ámbito laboral y en las directrices para la gestión de riesgos psicosociales, fue publicado recientemente por la Asociación Española de Normalización (UNE).

Este certificado se suma a la ISO 45001 de gestión de la seguridad y salud en el trabajo, ya que la complementa al incorporar pautas específicas para la prevención y gestión de los riesgos psicosociales. Con ello, busca fomentar el bienestar y la salud de los empleados, y pasa a formar parte de las soluciones incluidas en la Plataforma de Confianza bajo la línea: “Fomentar la seguridad y salud en el trabajo”.
¿Por qué certificar un sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo con este tipo de normas?
Ambas normativas nacen de la necesidad de armonizar los sistemas de SST (Seguridad y Salud en el Trabajo) usando una norma internacional y compartiendo las mejores prácticas preventivas. En este sentido, la Certificación ISO 45001 de AENOR resulta la herramienta idónea para todas aquellas organizaciones con voluntad de mejora continua, independientemente de su tamaño, tipo y sector, para la gestión de sus riesgos para la SST siendo más eficaces y eficientes, reduciendo los accidentes y enfermedades, y aumentando la operatividad al disminuir las situaciones de emergencias y bajas laborales.
Además, aporta valor a organizaciones de cualquier tamaño y sector. Las investigaciones señalan que un SGSST bien implementado proporciona múltiples beneficios:
• Disminución de accidentes, lesiones y enfermedades: la norma brinda herramientas para prevenir accidentes.
• Un SGSST reduce tanto las enfermedades como las bajas, mejorando la operatividad.
• Reducción o eliminación de peligros: la gestión sistemática ayuda a identificar y eliminar peligros o reducir los riesgos relacionados con la SST.
• Mejora del desempeño y de la productividad: menos accidentes significan menos interrupciones y mayor eficiencia. La norma anima a pasar de un enfoque reactivo a uno proactivo, identificando los riesgos antes de que se materialicen.
• Participación de la alta dirección y de los empleados: ISO 45001 exige la implicación del liderazgo y fomenta la consulta y participación activa de los trabajadores. Esto crea una cultura preventiva y fortalece el compromiso corporativo.
• Reputación y ventaja competitiva: el cumplimiento de la norma demuestra seriedad ante clientes, inversores y reguladores, incrementando la confianza de las partes interesadas y sirviendo como ventaja competitiva en licitaciones y mercados.
• Integración con otros sistemas: ISO 45001 comparte la estructura de alto nivel con normas como ISO 9001 (calidad) e ISO 14001 (ambiental), lo que facilita un sistema de gestión integrado.
El propósito central es impulsar que la gestión de los riesgos psicosociales se aborde desde una perspectiva estratégica, tanto a nivel organizativo como normativo, evitando que quede limitada únicamente al ámbito del departamento de Seguridad y Salud o de Recursos Humanos.
Al tratarse de un documento de directrices, ofrece orientación sobre la identificación de los peligros psicosociales que pueden afectar a los trabajadores —incluidos aquellos derivados del teletrabajo—, y proporciona ejemplos prácticos de medidas eficaces para su gestión y para la mejora del bienestar laboral.
Cabe resaltar, además, que en la elaboración de este texto participaron 41 países junto con seis organizaciones internacionales, lo que refuerza su carácter global y su validez como referencia.
Por su parte, ISO 45003 está diseñada como un complemento de ISO 45001 y mantiene la misma estructura de alto nivel y se integra en el sistema de gestión de seguridad y salud para proporcionar un método estructurado de identificación de riesgos psicosociales, planificación de acciones preventivas y evaluación de su eficacia. Su desarrollo responde a la creciente preocupación por el bienestar psicológico y a la necesidad de ir más allá de la prevención de accidentes físicos en los lugares de trabajo.
Implantar estas normas supone una ventaja clara para las organizaciones y para quienes forman parte de ellas. Por un lado, transmiten confianza a empleados y colaboradores externos, al mostrar que la empresa se preocupa de verdad por su salud y bienestar emocional. También dan seguridad a la propia organización, ya que aseguran que se están aplicando las mejores prácticas para detectar y gestionar los riesgos psicosociales, incluidos los que han surgido con el teletrabajo. Además, refuerzan la imagen de compromiso social al poner en primer plano la salud psicológica de los trabajadores, algo especialmente relevante en situaciones de crisis como la pandemia. Estas normas, además, ayudan a integrar la prevención y la gestión de la salud dentro de la estrategia de la empresa, aportando valor y coherencia con su cultura de seguridad. Y lo más importante: impulsan un enfoque proactivo que va más allá de cumplir la ley, apostando por crear entornos laborales más saludables y sostenibles en el tiempo.




